El Preludio – El combustible de tu propósito. (Parte 1 de 2)

El preludio del preludio (Primera parte)

Comencemos definiendo preludio para entrar en contexto.

  • Aquello que precede y sirve de entrada, preparación o principio a algo.
  • Algo que sirve de introducción a otra.
  • Preliminar de una acción, evento, condición u obra de mayor alcance e importancia.

Estos días, he estado pensando mucho en la palabra “Servir” y como debemos ser seres que sirven, que contribuyen, que impactan, y para ser un hombre Virtus, debemos tener la cualidad de poder servir. Como hombres que deseamos crea un mejor entorno para todos aquellos que nos rodean, servir cumple un rol importante, porque sirve como un rol, un modelaje a nuestros futuros hombres, esto crea un impacto que trasciende.

Hablando con mi esposa mientras desayunábamos, estábamos hablando del tema, y de la importancia de servir, pero servir no es suficiente si el objetivo y el propósito no es el correcto. Jesús, quien es el Maestro por excelencia y el “Servidor” por excelencia, nos enseñó que debemos servir… Ojo, no es suficiente ser bueno y ser una persona que no molesta a los demás, Jesús nos dijo, un buen árbol da buenos frutos, y un mal árbol da mal fruto, no hay neutro, no hay “en medio de”, no hay zonas grises. Y lo importante es, que lo que define al árbol, NO es si está sano, si está frondoso, si es muy bonito y se ve fuerte… NO para nada, lo que define al árbol, son los frutos… nada más.

Como una cualidad Virtus es servir, debemos aprender del mejor. Para esto debemos conocer 2 cosas:

  • Primero es conocer la voluntad de Jesús: ¿Que es lo que Él quiere que hagamos? ¿Qué es lo que El mismo hacía?
  • Segundo, una vez que conozcamos la voluntad de Jesús, lo otro es ¡Obedecerla!

    Y cuando uno piensa en ¨servir¨… seamos honesto, uno piensa en… qué pereza, es una responsabilidad, ya que esforzarse, es un compromiso, hay que sacrificar ciertas comodidades.
    Y sí, es verdad, pero es irrelevante (no es importante/sobresaliente)… Piénselo, si usted no usa el tiempo para servir, lo va a usar para algo más… y hasta para sentarse en el sillón se requiere, responsabilidad, esfuerzo, compromiso, y sacrificar algo… Por eso digo que es irrelevante, lo que es relevante es el RESULTADO, así como el árbol, no es el árbol como tal… Es el resultado.

    Por eso, al inicio se aclara que “Servir” es una cualidad que debe impactar, debe trascender, un objetivo más grande que nosotros. Con este panorama, comparamos los frutos, ver televisión (o lo que sea) o servir con intención y trascendencia? Uno, le deja un remordimiento al saber que pudo haber usado ese tiempo para algo mayor… El otro fruto, lo deja con una satisfacción inigualable.

    Y aquí está la clave, es un secreto intrínseco… ¿Quiere saberlo? Ok, se lo voy a decir.
    El secreto es que al servir, cumples tu propósito… ¡EXACTO! Hay muchas formas de servir, y cada una contribuye a una más grande, que es tu propósito. Servir es, amar a tu esposa, ser caballeroso con ella, estar ahí para apoyarla y no para corregirla, ayudarle a avanzar. Servir es, ser un padre que guía, un padre que ama a sus hijos, un padre que les enseña para ser hombre y mujeres que sobresalgan por sus valores por encima de lo que la sociedad hace. Servir es, ser un trabajador destacable, no porque lo que su jefe sea, sino por lo que usted como hombre es. Servir es, atender a los demás, a los que piden una monedita, a las familias que necesita, a la comunidad.

    Pero uno no “sirve” por ser muy chiva… es que yo soy muy carga… de hecho hay que tener cuidado de no alimentar negativamente nuestro ego. ¿Pero como sé yo que estoy sirviendo de la forma correcta?

    Aquí, hay que ir al Maestro y Servidor por excelencia (por supuesto Jesús) y aquí quiero hacer una advertencia y es que te vas a ver tentado a leer rápido… a decir… ah, ya lo sé ó ya lo he escuchado. La verdad es que no realmente, y no desde este punto de vista, así que no pasa nada, lee tranquilo y ve conectando lo que hemos hablado, con este texto.

    Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí». Entonces los justos le responderán, diciendo: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos como forastero, y te recibimos, o desnudo, y te vestimos? ¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?». Respondiendo el Rey, les dirá: «En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis». Mateo 25: 35-40

    Y si te interesa ver más ejemplos, ufff, hay muchos más.

    • Mateo 20:25-28
    • Mateo 23:11
    • Juan 13:12-15
    • Y todos los libros del nuevo testamento y varios del antiguo.

    AHORA, ya sabiendo esto… Que es superimportante, veamos porque el PRELUDIO es igual de importante.

    Continúa a la segunda parte, pero antes, te invito a analizar muy bien la primera. https://virtusfor.men/el-preludio-el-combustible-de-tu-proposito-parte-2-de-2/

    Porque un hombre sin legado, es un hombre sin pasado ni futuro.
    ¿Cuál está siendo tu legado?

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