
Salud mental – Lo que necesitas saber para tener PAZ en tu mente.
Las estadísticas nos dicen que aproximadamente 340 millones de personas sufren de depresión y 1 billón de personas, trastornos mentales. Aquí veremos que la salud mental no depende de la FE, es un factor, pero no es lo único. Y esto es una cifra muy conservadora, la realidad es que alrededor del 95% de los hombres sufre de algún tipo de aceptación personal.
La salud mental debe verse como algo integral, no como algo separado. Esto quiere decir que una buena salud mental o la falta de ella afectará directamente todas nuestras áreas: la social, la profesional, la relacional, la académica, etc.
La ansiedad y la depresión generan impulsos incontrolables; nos roban la vida, la salud y la paz. La falta de salud mental hace que el cuerpo somatice dolores y molestias que son puramente mentales. Estos impulsos, al ser incontrolables, requieren algo más que nuestra voluntad humana, requieren una fuerza mayor… ¿Pero de dónde puedo obtener esa fuerza que tanto estoy necesitando.
Primero desmintamos 3 mitos, debemos romper con estas creencias que nos limitan:
1- Los cristianos NO deberíamos tener estos problemas.
2- La fe por sí sola debería solucionarlo.
3- Dios no se interesa en mi salud mental.
Vemos que un factor muy importante es que nuestro corazón está roto, algo que nosotros por sí mismos no podemos sanar. Pero es muy importante que no nos quedemos allí, que debemos movernos y activarnos. La FE es un estímulo para activarnos. La FE es creer que hay algo más, que hay esperanza.
Parte de confianza es ser realistas y honestos en la situación en la que nos encontramos, realmente no es algo malo, y esto no significa que yo esté mal o que no sirva y no tenga valor. Para nada, la honestidad y la sinceridad son virtudes de un hombre de alto rendimiento, de alto valor.
Sabes, debes saber que Dios no tiene problema con tu sinceridad, sino con nuestra lejanía ¿Sabes por qué? Porque cuando estamos lejos de ÉL, estamos enviando un mensaje no verbal… No te necesito, yo puedo con esto.
Y luego nos preguntamos: “¿Dios, por qué me pasa esto a mí?… La respuesta no es bonita, pero es necesaria. ¿Quieres saberla?
El dolor y el sufrimiento doblan el orgullo. Y no quiero que me malinterpretes, no es que estés en esta situación por tu orgullo, pero sí la puedes extender por tu orgullo.
Así que actívate hoy y no dudes en buscar la ayuda que necesites. No es cuestión de debilidad, al contrario, es valentía y coraje. Tú lo tienes, solo debes usarlo.
No es un camino fácil; la depresión, la desesperanza y la ansiedad siempre van a estar ahí esperando, por eso no podemos soltarnos de la mano de Dios. Es algo constante y debemos ser constantes en Cristo.
Veamos el Salmo 30.
Cambiaste mi tristeza en baile
(1) Himno de David para la dedicación del templo.
1 1 (2) Dios mío,yo alabo tu grandeza porque me salvaste del peligro, porque no dejaste que mis enemigos se burlaran de mí.
2 2 (3) Mi Señor y Dios, te pedí ayuda, y me sanaste;
3 3 (4) ¡me salvaste de la muerte! Estaba a punto de morir ¡y me libraste de la tumba!
4 4 (5) Ustedes, los que aman a Dios, alábenlo y cántenle himnos.
5 5 (6) Cuando Dios se enoja, el enojo pronto se le pasa; pero cuando ama, su amor dura toda la vida. Tal vez lloremos por la noche, pero en la mañana estaremos felices.
6 6 (7) Yo vivía tan tranquilo que hasta llegué a pensar que jamás fracasaría.
7 7 (8) Tú, mi Dios, en tu bondad, me habías puesto en lugar seguro, pero me diste la espalda y me quedé lleno de espanto.
8 8 (9) Dios mío, te estoy llamando; escucha mis ruegos.
9 9 (10) ¡Nada ganas con mi muerte! ¡Nada ganas con verme en la tumba! ¡Los muertos no pueden alabarte ni hablar de tu verdad!
10 10 (11) Mi Señor y Dios, ¡escúchame y tenme compasión! ¡No me niegues tu ayuda!
11 11 (12) Tú cambiaste mi tristeza y la convertiste en baile. Me quitaste la ropa de luto y me pusiste ropa de fiesta,
12 12 (13) para que te cante himnos y alabe tu poder. Mi Señor y Dios, no puedo quedarme callado, por eso siempre te alabaré.
Pero cómo podemos salir, cómo podemos avanzar.
No estamos llamados a ser perfectos, pero sí a buscar la perfección. Nuestro modelo del Varon Perfecto es JESÚS; en él debemos poner nuestra mirada y tratar de ser como Él.
Un solo cuerpo
Así es, recuerda que somos un solo cuerpo. Tus hábitos crean tu entorno, y tu entorno cambia o mantiene tu forma de pensar.
Por eso la actividad física es tan importante, porque libera sustancias químicas en el cerebro que te ayudarán a restaurar la parte física de tu cuerpo, y si además vas con un compañero que sepa tu condición y que además sea un mentor, te ayudará a avanzar kilómetros en este camino.
Asi que: Debes si o si… no es opcional.
- Hacer ejercicio: Cardio por las mañanas y pesas por la noche.
- Cambiar la alimentación: más omega-3, aminoácidos (triptófano), antioxidantes y vitaminas, probióticos. Y elimina todo alimento inflamatorio: harinas, leches, quesos, grasas, etc.
- Ayuda profesional Aquí sé muy cuidadoso, no vayas al primero que te recomienden, visita a varios como consultas de prueba, ve acompañado de alguien objetivo y crítico que sepa un poco del tema y que conozca por lo que estás pasando. No van a elegir el que te caiga mejor, o el más suavesito, van a elegir el mejor profesional.
- Persevera en tu Creador, DIOS. Sé paciente, Él está ahí contigo, solo espera.
- Renueva tu mente con la Biblia. Esto cambiará tus pensamientos de depresión, ansiedad, suicidio, por pensamientos de bendición, amor, identidad, propósito. Este punto es muy importante, porque esos pensamientos negativos son un engaño, son una mentira, permite que la palabra de Dios sustituya eso por la verdad, por lo verdadero. Esto renovará tu mente.
- Ora al Señor tu Dios, el esta deseoso de escucharte. No ores como una víctima, ora como un campeón, ora con seguridad, con honestidad, cuentale a Dios que te molesta, que te entristece y te tiene desanimado. El te ayudará, pero sobre todo…
- Agradece a Dios: No por el problema, agradece por tu vida, por tu salud, porque el esta de tu lado, porque esto pasara, porque hay un proposito mas grande del que yo me levantare mas fuerte, porque se que sere de ayuda a otros, por sus promesas, por sus regalos, por todo lo bueno y hermoso que Él ha sido.
Da siempre las gracias, aunque sea difícil, aunque no lo creas o no lo sientas, agradece. La gratitud es un potenciador para transformar tu mente.
La paz mental que solo Cristo da.
Si deseas escuchar más, te comparto este video. Es muy bueno, lo recomiendo.
https://youtu.be/MvGSHVOqlM0
